Mostrando entradas con la etiqueta Izquierda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Izquierda. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de diciembre de 2010

Elecciones y debates en la radio...


Hace bastante tiempo que no posteo nada, tiene una explicación. Me ha sido difícil compaginar las pocas ganas generales de actividad que tengo, con las obligaciones y demás historias.

Además para que engañarnos, he estado muy ocupado. Soy socialista como ya sabéis aunque eso no es excluyente de otras cosas. Más bien soy socialista por elección, por lo que para mí es una obligación que llevo en algunos momentos, con más pena que gloria. Los resultados en las generales eran de esperar (nos daba 25), pero no dejan de ser un punto y aparte.

De todo esto hablaré próximamente. Aquí tenéis una de mis intervenciones en la radio por la campaña de las generales.

Saludos

jueves, 30 de septiembre de 2010

Tablero de juego


Tenemos que hacer algo. Cada día cuando enciendo la televisión veo lo mismo, hordas de pujantes neoliberales en todos los canales interpretando un papel, quizás sin saberlo, en el que son peones de un juego globalizado. Se intoxica por parte de la mayoría de los medios, a la población, a cuenta de unos denominados "expertos" que lo único que hacen es difamar de manera subversiva todos los pilares democráticos de este país. Uno de ellos son los sindicatos. Ayer me hastío el hecho de ver como se ponía en duda absolutamente la veracidad de todos los aspectos representativos de los sindicatos.

No voy a entrar a hacer una retahíla de agravios, supongo que la mayoría de los que os molestáis en leerme ya los sabréis. Lo que sí que voy a hacer es una reflexión necesaria: ¿somos consciente del ataque organizado que realiza desde hace décadas la derecha neoliberal en contra de cualquier tipo de organización ciudadana?. Si no me creéis reflexionad, el mismo partido popular, es una afrenta al significado del diccionario de "partido". Todos los días vemos un "partido" político que se basa en la difamación, con una pésima imagen, con nula integridad ante la corrupción y con una total ausencia de democracia interna, pilar de lo que se supone debe ser un partido democrático. Es obvio que a ellos no les afecta en sus votos ya que representan la esencia del caciquismo. La gente que les vota, o no tiene la capacidad para verlo o les da igual, obviamente no lo dirán en voz alta.

De esta manera, vemos como unos medios controlados por la derecha ponen en duda a los sindicatos,  necesarios desde la revolución industrial. Es revelador, si se para a pensar uno, el ataque aprovechado que se ha hecho de la huelga. Si es un éxito, pierde la izquierda porque se ha vendido, si no lo es, es un fracaso demoledor para los sindicatos. Posiblemente lo que debemos hacer es negarnos a jugar un juego en el que no podemos ganar. La izquierda, o los que lo intentamos ser, no puede ganar en un juego donde las reglas son liberal-fascistoides. Actualmente las políticas económicas no dependen del gobierno en realidad. Son controladas por agentes exteriores como la Unión Económica Europea, agencias de calificación y grandes piratas de la bolsa. Por lo tanto, ¿qué podemos esperar de un gobierno de izquierdas, que tiene las manos atadas para poder llevar a cabo jugadas de izquierdas en un juego de derechas? Pues que juegue según las reglas de la manera menos dañina para el colectivo. Creo no equivocarme si lo digo mirando las diferentes medidas que se han tomado, con más o menos acierto desde el gobierno. Bajar el sueldo de los funcionarios, en vez de despedirlos de forma masiva como se ha hecho en inglaterra, es un ejemplo.

Tenemos que cambiar la perspectiva, no tenemos que jugar al juego según las reglas. Lo que tenemos que hacer es cambiar el juego en sí. Se acabó, hay que cambiar el tablero de juego de una vez, sino estamos condenados a ver como poco a poco la falta de credibilidad nos mina de manera inexorable y acabamos desapareciendo de forma ideológica. O nos unimos todos y luchamos con las armas que tenemos para cambiar el sistema, o el sistema nos engullirá y nos hará desaparecer.

miércoles, 9 de junio de 2010

Mirarnos el ombligo

Las cosas van a cambiar, deben cambiar. No vivimos en un mundo estático sino dinámico. Algunos pretenden que todo siga igual, pero eso no es posible. En nosotros queda la alternativa, somos la mejor carta del futuro en una partida en la que las cosas no pintan muy bien. No sé qué piensan los ricos de todo esto. No sé si piensan que pueden mantener a su familia eternamente en la riqueza, o quizás les da igual. Nadie piensa ya en el futuro, lo que impera es el Yo y eso no nos lleva a ningún lado más que al espejismo que es el “presente”. Si no pensamos de una forma constructiva, nos encontraremos con que cuando queramos construir, no habrá piezas. Como he dicho, las cosas han de cambiar y van a hacerlo.  Simplemente, la forma en la que vivimos no es sostenible. Por lo tanto, ¿qué debemos hacer?. De nosotros depende que cambien, para bien o para mal.

Primero hemos de dejar de compadecernos. Es sencillo, todo el mundo en la medida de lo posible puede hacer algo por mejorar. Desde la esfera personal, tratando mejor a los que te acompañan en el camino, hasta cambios más relevantes como podría ser participar en lo que te rodea. Un giro hacia lo positivo hace falta. Vivimos desentendidos de la realidad,  en un hedonismo que está muy bien, pero no nos lleva a ningún lado. Sólo tenemos que fijarnos en lo que nos ha pasado. Una pequeña brisa acabó siendo un vendaval. Intentad pensar en qué pasará cuando lo que inicie la tormenta, sea por sí mismo un vendaval. ¿Qué pasará cuando el petróleo no sea viable? ¿Se está apostando por energías no renovables alternativas (porque renovable no hay nada en realidad) en la actualidad? ¿O quizás las empresas están mirando, como las personas, por un presente hedonista y turbulento? Aún siendo esto sólo un ejemplo más de los miles de ejemplos que presumiblemente nos van a tocar vivir, tenemos que tener en cuenta que todos y cada uno de nosotros jugamos un papel. Somos las herramientas de nuestro propio futuro y cuando está claro que el capital nunca se ha movido por los buenos sentimientos, ¿dónde estamos nosotros? Os diré donde no, en la calle. No estoy hablando de que salgamos a pasear, ni siquiera a manifestarnos. Hay que cambiar las cosas y desde luego no lo van a hacer solas. ¿Creéis que el sistema no funciona? ¿Qué se debe cambiar? Adelanto que sólo hay dos formas para cambiar el sistema: una es desde dentro y la otra desde fuera. Yo apuesto por cambiar el sistema desde dentro. Pero no hablo de cambios puntuales sino de un CAMBIO, un cambio real. Nos hacen creer que todo es estático, que hemos llegado a un punto en el que hemos asumido la “perfección”. Habría que decirle eso a la mayoría de la población mundial, que vive en la pobreza para mantener nuestra riqueza. El consumo está bien, comprar cosas, tener cosas, en definitiva, disfrutar del bienestar. Pero volvemos a lo mismo, no es bienestar comprarse 6 camisetas cada mes. Lo que es anatema, no es el consumo sino el consumismo.  ¿Creéís que el mundo podría soportar que cada persona se comprara 6 miserables camisetas de Zara al mes? Desde mi punto de vista sólo tenemos dos alternativas: o nos quitamos la careta y asumimos que como primer mundo necesitamos tener subyugados a otros que trabajen como esclavos, o apostamos por cambiar las cosas. Lo único que es cierto y no rebatible, es que lo que entendemos como presente no es sostenible.

Por lo tanto, ante lo anteriormente expuesto, qué crees que debes hacer. La crisis actual ,aunque parece horrible, es una tontería en comparación a lo que está por venir. No sé cuánto tardará, pero si era obvio que la burbuja inmobiliaria iba a explotar, o que el crecimiento perpetuo es una gran mentira (más que nada porque no hay nada que crezca eternamente), qué creéis que nos deparará el futuro. Si la amplitud de miras de los de siempre se mantiene al mismo nivel, desde luego, nada bueno. Pues cuando ellos y nosotros nos encontremos delante de la némesis, espero por nuestro bien que no lo dejemos todo en sus manos ya que inevitablemente en una de estas, llegará el fin.

domingo, 6 de junio de 2010

¿Cómo conseguir que los jóvenes participen? (I)

Tengo que admitir que ando algo estresado últimamente, y no escribo mucho. Aún así me gustaría que contestaraís lo máximo posible al post y me dieráis vuestra opinión sobre la serie de carteles que ahora cuelgo:

 Cartel 1                                                                                                 Cartel 2

                                              
















Cartel 3                                                                                                 Cartel 4
                        

















Sería interesante recibir vuestras opiniones. Estoy pensando en escribir un artículo sobre participación ciudadana juvenil. Los carteles son una parte de lo que estamos proyectando para la ciudad de Barcelona. Espero vuestras opiniones!

lunes, 31 de mayo de 2010

Lo que puede el dinero, Arcipreste de Hita

 
LO QUE PUEDE EL DINERO.
Arcipreste de Hita, Libro del buen amor.


490 "Hace mucho el dinero, mucho se le ha de amar;
al torpe hace discreto, hombre de respetar,
hace correr al cojo al mudo le hace hablar;
el que no tiene manos bien lo quiere tomar.
491 "También al hombre necio y rudo labrador
dineros le convierten en hidalgo doctor;
Cuanto más rico es uno, más grande es su valor,
quien no tiene dinero no es de sí señor.
492 "Y si tienes dinero tendrás consolación,
placeres y alegrías y del Papa ración,
comprarás Paraíso, ganarás la salvación:
donde hay mucho dinero hay mucha bendición.
494 "Él crea los priores, los obispos, los abades,
arzobispos, doctores, patriarcas, potestades;
a los clérigos necios da muchas dignidades,
de verdad hace mentiras; de mentiras hace verdades.
495 "Él hace muchos clérigos y muchos ordenados,
muchos monjes y monjas, religiosos sagrados,
el dinero les da por bien examinados:
a los pobres les dicen que no son ilustrados.
503 "Yo he visto a muchos curas en sus predicaciones,
despreciar el dinero, también sus tentaciones,
pero, al fin, por dinero otorgan los perdones,
absuelven los ayunos y ofrecen oraciones.
504 "Dicen frailes y clérigos que aman a Dios servir,
más si huelen que el rico está para morir,
y oyen que su dinero empieza a retiñir,
por quién ha de cogerlo empiezan a reñir.
510 "En resumen lo digo, entiéndelo mejor,
el dinero es del mundo el gran agitador,
hace señor al siervo y siervo hace al señor,
toda cosa del siglo se hace por su amor. 
 
Una sátira moralista, que Paco Ibañez llevó a la canción. De esta manera vemos como los problemas acarreados al dinero: la corrupción y laxitud, no son males sólo de ésta época si no universales.  

jueves, 29 de abril de 2010

Los placeres de la carne


Yo no dudo de la magnética personalidad cargada de erotismo del obispo de Tenerife. Ya lo podéis ver en la foto. Un porte regio y altivo que parece escupirte a la cara: “soy como un buen vino, mejoro con la edad y me reservo para alguien o algo más importante que tú”. Es evidente que tan portentoso macho alfa no podría pasar desapercibido por los efebos pecaminosos, ni siquiera aún haciendo los votos. Es cierto que él se reserva para nuestro señor, posiblemente éste lo coloque a su derecha o, incluso, en medio de sus pantorrillas.
  
La presión a la que se enfrenta tal individuo, a parte de desproporcionada, es infundada. Es obvio que no puede ser fácil estar siempre rodeado de jovenzuelos con las hormonas rebosantes de brío. Pero en eso consisten los votos, en una prueba de fuerza personal que mediante la carestía refuerza tu voluntad en dios nuestro señor. Por eso no entiendo por qué tratar con tan mala saña, y sin ponernos en su lugar, a este individuo. Su único fallo ha sido ser sincero, donde otros prelados se alejan de las declaraciones o la sinceridad. Unas palabras que no pueden ser condenadas, si acaso sólo elogiadas por su valentía y arrojo:

"Puede haber menores que sí lo consientan y, de hecho, los hay. Hay adolescentes de 13 años que son menores y están perfectamente de acuerdo y, además, deseándolo. Incluso si te descuidas te provocan. Esto de la sexualidad es algo más complejo de lo que parece"

Estoy seguro que este buen hombre, de moral intachable, sabe muy bien lo compleja que es la sexualidad. Sobretodo habiendo pasado por el seminario, sin duda un sitio donde los castos, difícilmente vivirán tranquilos. No podría afirmar el significado de la primera frase. Yo lo entiendo como una prueba que él mismo tendió, o tiende, a los efebos, para medir su lujuria y aplacarla con la liturgia. Supongo que su basta experiencia le vale para saber casos particulares de menores predispuestos. Niños de trece años que te provocan con contoneos y caídas de ojos. Entiendo que para que medie provocación, debe haber un sentimiento mutuo, puesto que por mucho que provoque alguien, si no tiene terreno donde dar rienda suelta a la provocación, queda en nada. De todas maneras, sólo puedo pensar en la soledad de un hombre, que interpone sus creencias a los placeres de la carne. Con una experiencia vital comparable a Nacho Vidal, un hombre que ha sentido las bajezas humanas, quizás en él, y lucha contra las debilidades de la carne con todas las armas posibles. No sé vosotros, pero tengo claro que si me encontrara con él, no podría apartar la mirada de su figura, tan íntegro, tan macho...

jueves, 22 de abril de 2010

Cambio

Sufrimos un problema de identidad. Actualmente no vivimos un momento inspirador, ni siquiera un momento alentador. Nos encontramos en un punto de inflexión en el que deberemos elegir. La elección consistirá entre la verdad y la mentira, la lucha o la pasividad, la inteligencia o la estupidez... Estoy hablando concretamente de la necesidad de reverdecer nuestras ideas.

Poco a poco, y en parte por efecto del sistema democrático, la política se ha convertido en el reducto del utilitarismo. Tenemos que volver a las ideas, ponerlas en práctica. Debemos luchar por lo que creemos que es lo mejor. Como socialistas, nuestro deber moral es acortar las diferencias entre las personas: no viviendo el espejismo de que todos somos iguales, saber que la igualdad consiste en la igualdad de los diferentes y en acortar las diferencias de los iguales. No todo son las grandes ideas. Vivimos un momento en el que hemos perdido en parte el rumbo. Necesitamos recuperarlo, necesitamos recuperar la inocencia y la ilusión por hacer las cosas bien. No podemos permitir que la maldad de unos pocos consiga que el resto desertemos. Soy joven, pero no estúpido. He visto cómo personas carentes de escrúpulos entorpecían o destruían la labor de los que sí luchaban por lo que es justo.

Puede parecer que soy idealista, nada más lejos de la verdad. Soy realista, porque aún viendo las dificultades y las trampas, intento cambiar las cosas usando herramientas reales. Creo que el fin justifica los medios, siempre que los medios no te alejen del fin. Por eso yo digo, si no te gusta lo que hay, cámbialo. Si crees que la política es corrupta y que no tiene remedio, participa. Si no crees que todos debemos participar de nuestro futuro, es que eres ciego. Por eso, lucha por un mundo mejor o por ser tú mejor. En realidad, lo importante es la lucha en sí, es perseguir con voluntad inquebrantable el fin y hacer todo lo posible por el camino. Ya que si todos hiciéramos algo, al final ese algo sería un todo.

miércoles, 14 de abril de 2010

Orgullo

Doblemente dolorosa fue la guerra, primero por contienda y segundo por injusta. De común acuerdo, se dice, que todas las guerras son malas. Aún así, hay guerras quizás por el desenlace o los motivos, que  magnifican el dolor de un pueblo. Para mí un dolor intenso, desgarrador. Un sufrimiento que surge atacando mi sentido de justicia y que aun ahora, me roba lágrimas de vez en cuando. Le cuesta a mi orgullo asimilar la pérdida y le cuesta a mi corazón asimilar el dolor. De todas maneras, lo que un joven del ochenta y siete sienta de una guerra olvidada largos años ha, no es comparable con lo que sufrieron los esperanzados luchadores contra la represión.

A veces intento entender, por qué celebrarlo. En parte es una derrota, o como mínimo un recuerdo doloroso, pero no obstante sacamos las banderas a la calle o llevamos la letanía por dentro. Quiero pensar que la gente puede entender y recordar el significado de la república. Ahora, más allá de las interpretaciones históricas, la proclamación de la Segunda República ha dejado como legado la ilusión, el sentimiento de un futuro mejor. Para los que no lo sepan, la tricolor representa la ruptura de lo rancio, la revolución de las ideas modernas en un erial del pensamiento crítico. Por eso algunos recordamos con fidelidad, más que cariño, las ingenuas intenciones de personas que acabaron dando su vida en lid por la justicia de lo democrático.

Todo esto es más que si monarquía sí o no, lo supera. No se trata tampoco de una pataleta histórica, como muchos quieren creer. Se trata del sentido del deber, del honor y la justicia. Se trata de cómo una idea consiguió inflamar las esperanzas de un pueblo que cayeron bajo el miedo y la ignorancia. Se trata de varias generaciones de ideas perdidas, de la oscuridad del sin sentido, de la iglesia y sus misas en latín... En definitiva, se trata de todos los valores democráticos y legítimos por los que se luchó y murió. Por eso quería explicar de una manera, más o menos clara, a lo que atribuyo yo esas lagrimas sobrevenidas en momentos de apuro. Unas lágrimas que no son de derrota, sino de orgullo.