No puedo, ni debo explicar los muchos sucesos que han acontecido los últimos meses. Dejé de escribir primero por asco, luego por imposibilidad e incomunicación y por último, más recientemente, por impotencia.
Antes de verano, tuve que pasar una serie de circumstancias complicadas que produjeron en mí, sentimientos encontrados y una falta de tiempo agobiante. Despúes me he incomunicado, un mes y medio por vacaciones. Finalmente, al llegar intenté retomar el blog como si nada hubiera pasado y ciertamente, creo que no pude hacerlo. Es muy difícil evadirse de la realidad, es cierto que he estado muy ocupado, pero no he conseguido olvidar lo mal que van las cosas en general. No personalmente a mí, pero sí que socialmente el panorama político catalán, del que formo parte, se parece cada vez más, salvando las distancias, a la Alemania de entreguerras. Cada vez veo con mayor desagrado, el absurdo de unos y la impotencia pasiva de otros.
Es posible que se me haya juntado todo, no lo sé. Pero he intentado reflexionar. Mi asco no se enfocaba solamente en escribir, si no que he evitado por todos los medios no informarme de absolutamente nada. Craso error. Nunca huir como un niño, sirve de nada. Para mi el blog es un ejercicio personal y el hecho de informarme una necesidad. Por eso vuelvo a escribir o como mínimo intentaré volver a la rutina.
Antes de verano, tuve que pasar una serie de circumstancias complicadas que produjeron en mí, sentimientos encontrados y una falta de tiempo agobiante. Despúes me he incomunicado, un mes y medio por vacaciones. Finalmente, al llegar intenté retomar el blog como si nada hubiera pasado y ciertamente, creo que no pude hacerlo. Es muy difícil evadirse de la realidad, es cierto que he estado muy ocupado, pero no he conseguido olvidar lo mal que van las cosas en general. No personalmente a mí, pero sí que socialmente el panorama político catalán, del que formo parte, se parece cada vez más, salvando las distancias, a la Alemania de entreguerras. Cada vez veo con mayor desagrado, el absurdo de unos y la impotencia pasiva de otros.
Es posible que se me haya juntado todo, no lo sé. Pero he intentado reflexionar. Mi asco no se enfocaba solamente en escribir, si no que he evitado por todos los medios no informarme de absolutamente nada. Craso error. Nunca huir como un niño, sirve de nada. Para mi el blog es un ejercicio personal y el hecho de informarme una necesidad. Por eso vuelvo a escribir o como mínimo intentaré volver a la rutina.
Saludos a todos,
Saúl González Claros













