La deuda y las expectativas de deuda aumentaron. Pasando de una deuda cercana al 40% del PIB, a principios de la crisis, a las actuales previsiones (evidentemente tendenciosas) que situan la futura deuda española entorno al 130% en 2011(fig.1).
No es que el Gobierno se volviera loco, lo que pasa es que en condiciones normales, un aumento del gasto público contribuye a aumentar la renta de equilibrio y así contribuir a que las familias no pierdan poder adquisitivo. A principios de la crisis, ese era el objetivo marcado. Que no perdieran poder adquisitivo las familias, para que no dejaran de consumir. A mi modo de ver, no se consiguió nada. El bombardeo de noticias apocalípticas y las malas previsiones mezclado con multitud de nuevos problemas, acabó por agravar la situación. Al final, la crisis acabó empeorando porque no se evitó la disminución del consumo, no tan “real” al principio ya que automaticamente el clima de miedo contribuyó a que se aumentara el ahorro de manera significativa.Actualmente la situación ha empeorado visiblemente. El miedo y la desconfianza de los mercados, ha hecho que el gobierno haya tenido que tomar medidas. Esta semana se anunció el recorte de gastos más grande conocido en el país. Pero nos preguntaremos: ¿Cómo un gobierno supuestamente socialdemócrata efectuar unos recortes tan acuciados?(fig.2). La espuesta es sencilla, por imposición exterior. Es posible que los recortes funcionen, pero son medidas neoliberales muy duras. Enfocadas, sobre todo, a recuperar la confianza de los mercados.
En contra de esto, la derecha argumentará que se debería disminuir la presión fiscal. El efecto de la disminución de impuestos a corto plazo, pasa por una disminución de los ingresos del gobierno y aumento de déficit público. Por contra, supuestamente, disminuye la presión fiscal incentivando a la larga el aumento de consumo y por lo tanto el crecimiento. Lo cierto es que en una situación como la actual no hay una medida sencilla. Lo más probable, si se disminuyeran los impuestos, es que parte del aumento de la renta iría directamente al ahorro.
Por último: ¿Cuales son las medidas que puede llevar a cabo el gobierno para salir de la actual crisis?. Contando con que no podemos aumentar el nivel de déficit público por encima del 3% (para el 2013), exigido por Bruselas, para paliar la situación económica y blindar el euro. Se hará inevitable también a banda de las medidas anunciadas, la disminución de determinado gasto público y un aumento de impuestos.
Por lo tanto, la mejor estrategia para estimular la economía y salir de la desconfianza general hacia nuestra deuda pública, es un plan de ajuste duro y un aumento de impuestos preferiblemente a las rentas más altas, para mantener un cierto gasto público. En el diario Público se presentaron una serie de contramedidas, para algunas de las propuestas del ejecutivo, como plan de ajuste.
Algunas propuestas son interesantes, como la desaparición de la casilla de la iglesia, eliminación de los profesores de religión en colegios públicos, recorte del personal de libre designación (asesores) y gasto militar. Yo evitaría el recorte del salario de los funcionarios, recuperando 6750 millones de euros del dinero del Fondo de Rescate. Creo que sería inteligente intentar no recortar los ingresos de los trabajadores, unido a una serie de ayudas para la pequeña y mediana empresa (pymes) y una necesaria subida de impuestos a las rentas más altas. La próxima medida sería la creación de un impuesto progresivo al capital y el recorte general de determinados nichos de beneficios. Sociabilizando así no sólo las pérdidas, como siempre, si no también las ganancias.



1 comentario:
Hola, escribes muy bien y te animo a seguir haciéndolo. De vez en cuando leo tu blog pero no siempre dejo comentarios.
Solo quería comentar que lo que dices de la importancia del ladrillazo la encuentro superlativa. La irresponsabilidad de PP y PSOE a la hora de no intervenir cuando la burbuja immobiliaria se hichaba y se hinchaba a pesar del rechazo popular (véase V de vivienda y cia) por miedo a truncar el principal vehículo del crecimiento de la economía español se hace especialmente evidente ahora.
Por otra parte, la economía del estado español depende y mucho de las pymes, yo no hablaría de ayudas para pymes pero sí de reducirles la presión fiscal puesto que es de los sectores que más sufre y que, de hecho, más drama social genera (el verdulero que cierra no va a poder pedir finiquitos a nadie...).
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